Un cachorro acepta el collar en tres a siete días si se lo presentás bien, y la correa toma una semana más. El orden importa: primero el collar solo, después la correa arrastrando, y recién al final la correa en tu mano.

El error que arruina el proceso es uno solo, y está al final de esta nota.

Paso 1: que el collar exista antes de tocarlo

Dejalo un par de días donde el cachorro duerme o come. Que lo huela, que lo mueva con la pata, que forme parte del paisaje.

Parece exagerado y no lo es: la mitad del rechazo a un objeto nuevo es que aparece de la nada sobre el cuerpo.

Paso 2: ponéselo cuando esté pasando algo bueno

Justo antes de comer, o mientras lo rascás donde más le gusta. Dos minutos y se lo sacás.

La clave es que la sesión la termines vos, no él. Si se lo sacás cuando empieza a pelear, aprende que pelear funciona.

Paso 3: subí el tiempo de a poco

Cinco minutos, quince, una hora, la tarde entera. En tres o cuatro días la mayoría ya no lo registra.

Chequeá el ajuste cada vez que se lo ponés: dos dedos entre la cinta y el cuello. Un collar flojo es más molesto que uno bien puesto, porque se mueve y le roza.

Paso 4: la correa, primero arrastrando

Enganchá la correa al pretal y dejá que la arrastre por la casa un rato, bajo supervisión. Que aprenda que ese peso no lo persigue ni lo lastima.

Después la levantás vos, sin tirar: lo seguís a donde vaya. La tensión llega mucho después, cuando ya entendió que la correa no es un castigo.

Para esta etapa conviene una correa para cachorro reforzada: en estos meses la va a morder y a frenar de golpe, y una correa fina se deshilacha en el primer mes.

La correa va enganchada al pretal, no al collar. En un cachorro que todavía no aprendió a caminar al lado tuyo, cada tirón se descarga en el cuello, y lo explicamos en por qué tu perro tose cuando tira.

El error que hace que se lo saque siempre

Sacárselo cuando protesta. Es la única forma segura de enseñarle que la protesta sirve.

El segundo error, más silencioso, es el talle: un collar que le sobra se engancha con la pata trasera cuando se rasca, y ahí sí tiene un motivo real para querer sacárselo. Con el ajuste correcto, la mayoría se olvida de que lo tiene.

Cuánto tarda, según el cachorro

No todos van al mismo ritmo, y conviene saberlo para no preocuparse de más.

  • La mayoría: tres a siete días para el collar, una o dos semanas más para la correa.
  • Los muy jugadores: más rápido, porque todo les parece un juego nuevo.
  • Los miedosos o los que vienen de la calle: pueden tardar dos o tres semanas. Con ellos, sesiones más cortas y más seguidas.

Si a las tres semanas seguís peleando todos los días, pará una semana entera y volvé a empezar desde el paso uno. Insistir sobre un cachorro que ya asoció el collar con pelea solo refuerza la asociación.

Preguntas frecuentes

¿Y si se queda quieto como paralizado? Es normal las primeras veces. Llamalo, movete vos, ofrecele un juego: en cuanto camina, se le pasa.

¿Puedo dejarle el collar de noche? Sí, una vez que ya lo acepta y con el ajuste correcto.

¿Cuánto tarda con la correa? Una o dos semanas hasta que camine tranquilo. Los primeros paseos son cortos y sin apuro.

¿Sirve el mismo método para un perro adulto adoptado? Sí, pero tarda más. La lógica es idéntica: de a poco y terminando vos la sesión.

Empezá esta semana, dos minutos por día

Con eso alcanza. Si todavía no tenés el suyo, mirá qué talle le corresponde en collar para cachorro.

Escrito por Nath, fundadora de Guapetones.