El collar para un gato bebé se pone cuando su cuello llega a los 17 cm, que suele ser alrededor de los tres meses. Ese es el talle XXS, que ajusta de 17 a 25 cm y tiene cuatro broches para acompañar el crecimiento.
Antes de esa medida no hay collar que le quede bien, y uno que le baila es peor que ninguno.
Dato 1: cuanto antes se acostumbre, menos pelea después
Un gato que conoce el collar de cachorro lo acepta como parte de su cuerpo. Uno que lo ve por primera vez a los cinco años, no.
La ventana buena es entre los tres y los seis meses, mientras todavía está incorporando lo que es normal en su mundo.
Dato 2: sus ojos van a cambiar de color
Todos los gatitos nacen con los ojos azules. El color definitivo aparece entre las seis y las doce semanas, cuando el iris empieza a producir pigmento.
Si a los tres meses todavía los tiene azules, puede que se queden así, sobre todo si es de pelaje claro o de líneas siamesas.
Dato 3: es cuando más rápido cambia de medida
Entre los tres y los ocho meses un gatito puede sumar varios centímetros de cuello. Es el período en que más seguido hay que revisar el ajuste.
La regla es la de siempre y no cambia con la edad: dos dedos entre la cinta y el cuello. Si entran tres, hay que apretar; si no entra ninguno, aflojar. Revisalo cada dos semanas hasta el año.
Qué talle le toca
| Talle | Cuello | Para |
|---|---|---|
| XXS | 17 a 25 cm | Gatos Cachorros, medianos y grandes |
| XS | 21 a 28 cm | Gatos Gigantes |
Casi todos los gatitos empiezan en XXS. El paso al XS, si es que llega, se da cuando pasan los 25 cm, y en muchos gatos adultos eso nunca ocurre.
Cómo lograr que lo acepte
- Primero, en la mano. Dejalo oler el collar un par de días antes de ponérselo.
- Ponéselo con algo lindo pasando. Antes de comer, o mientras lo acariciás donde más le gusta.
- Sesiones cortas. Unos minutos el primer día, un rato más el segundo. No lo dejes puesto veinticuatro horas de entrada.
- Ignorá el drama. Muchos gatitos se tiran de costado y caminan raro los primeros minutos. Es teatro y se les pasa.
Hay una guía más detallada en cómo ponerle el collar a un gato que no quiere.
Por qué un gatito de interior también lo necesita
El momento de mayor riesgo de escape en la vida de un gato son sus primeros meses en una casa nueva. Todavía no tiene el territorio armado, todo le da curiosidad, y una puerta que se abre dos segundos alcanza.
A eso se suma que un gatito perdido no sabe volver: no tiene el mapa mental que sí tiene un adulto. Por eso la identificación es de lo primero que conviene ponerle, incluso antes de la primera vacuna.
Tres errores al elegirle el talle
- Ponérselo antes de los 17 cm. Un collar que baila es peor que ninguno: se engancha o se lo saca de una pata.
- Comprar grande para que le dure. Los cuatro broches ya resuelven el crecimiento; un talle de más es riesgo puro.
- Dejarlo puesto 24 horas el primer día. La adaptación se hace en sesiones cortas, sin drama.
Preguntas frecuentes
¿No es peligroso un collar en un gatito? Un collar rígido sí. El antiahorque tiene doble elástico y cede si queda enganchado, que es justo el escenario que preocupa.
¿Le pongo cascabel para escucharlo? Lo analizamos en el cascabel y el oído del gato. Resumen: no hace falta.
¿Cuándo lo cambio de talle? Cuando ya no entren los dos dedos con el último broche puesto.
¿El QR se activa desde cachorro? Sí, se configura una vez desde la app y sus datos se actualizan cuando quieras, sin comprar otro collar.
Medile el cuello esta semana
Si ya llegó a 17 cm, es momento. El collar XXS con QR es el primero de su vida y le va a durar bastante.
Escrito por Nath, fundadora de Guapetones.
