Un cachorro que llega a casa necesita cinco cosas en sus primeras semanas: un lugar propio donde dormir, su plan de vacunas empezado, identificación desde el primer día, socialización antes de los tres meses y paciencia con la etapa de morder. El resto se acomoda solo.

Esta guía ordena todo eso en el orden en que va a pasar, y cada tema tiene su nota aparte por si querés ir al detalle.

Los primeros tres días

Llega, explora o se esconde, y la primera noche llora. Las tres cosas son normales y ninguna significa que esté mal.

Lo que más ayuda esos días no es la comodidad sino lo previsible: misma cama, mismos horarios, misma última salida antes de dormir. Un cachorro se calma con la rutina mucho antes que con el mimo.

Dos cosas concretas para la primera noche: que duerma cerca tuyo, aunque después muevas la cama, y que tenga algo con olor conocido. El detalle de por qué llora y qué lo empeora está en las primeras noches del cachorro.

Qué comprar y qué esperar a comprar

Lo que hace falta el primer día es poco: comida (la misma que venía comiendo), dos comederos, una cama, algo para morder y su identificación.

Todo lo que se ajusta al cuerpo se compra después de medirlo. El collar, el pretal y la correa dependen de centímetros, no de la raza ni de la edad, y adivinarlos sale caro. La lista completa, con lo que directamente no conviene comprar todavía, está en qué comprar antes de que llegue el cachorro.

La primera visita al veterinario

En los primeros días, aunque se lo vea sano. De ahí salen tres cosas: la desparasitación, el plan de vacunas y la libreta sanitaria.

Según el calendario de vacunación argentino, el esquema arranca a los 45 días de vida y sigue con refuerzos cada tres o cuatro semanas hasta completar la serie, cerca de los tres meses, cuando se aplica también la antirrábica.

Si lo adoptaste sin historia, la veterinaria va a estimarle la edad, casi siempre mirándole los dientes. Cómo se hace y por qué conviene anotar una fecha aunque sea aproximada está en cómo saber la edad de un perro adoptado.

La libreta, la castración y la diferencia entre el chip y el QR los desarrollamos en los papeles del cachorro.

Identificación desde el día uno

Esta es la parte que más se posterga y la que menos debería postergarse, porque el momento de mayor riesgo de escape son justamente las primeras semanas: el cachorro todavía no reconoce la casa como propia, todo le da curiosidad y una puerta abierta dos segundos alcanza.

Y hay un agravante: un cachorro perdido no sabe volver. No tiene el mapa mental del barrio que sí tiene un perro adulto.

El collar se pone apenas llega, con el talle de su cuello de hoy y cuatro broches de ajuste que acompañan el crecimiento. No se compra grande "para que le dure": un collar flojo se sale por la cabeza, se engancha con la pata y queda colgado de cualquier reja. Los talles y cada cuánto revisarlos están en collar para cachorro.

Con un QR de identificación, quien lo encuentre ve su nombre, su foto y tu teléfono con la cámara del celular, sin instalar nada. No necesita adivinar de quién es ni llevarlo a ninguna parte.

Acostumbrarlo al collar y después a la correa

Tres a siete días para el collar, una o dos semanas más para la correa. El orden es collar solo, después correa arrastrando por la casa, y recién al final la correa en tu mano.

El error que arruina el proceso es uno: sacárselo cuando protesta. Es la forma más rápida de enseñarle que protestar funciona. El método completo está en cómo acostumbrar a un cachorro al collar y la correa.

La correa va enganchada al pretal, no al collar: un cachorro tira todo el tiempo porque todavía no aprendió a caminar al lado tuyo, y esa fuerza tiene que ir al pecho y no al cuello.

Cuándo puede pisar la calle

Con libertad, dos semanas después de la última dosis del plan inicial. Esa es la respuesta corta.

La larga es más interesante, y viene de la American Veterinary Society of Animal Behavior: mueren más perros menores de 3 años por problemas de conducta que por enfermedad infecciosa. La ventana en que el cachorro aprende que el mundo no da miedo va de las 3 a las 14 semanas, y se superpone casi entera con el tiempo que estaría encerrado esperando las vacunas.

La salida no es elegir entre una cosa y la otra, sino socializarlo sin exponerlo: alzado en la calle, en casas de perros vacunados, con ruidos y superficies distintas adentro de casa. Está desarrollado en cuándo puede salir a la calle un cachorro.

La etapa de morder

Muerde porque le están cambiando los dientes, y eso termina alrededor de los seis meses. Mientras tanto, lo que funciona es tener siempre algo mordible a mano y cambiar en lugar de retar.

Lo que no hay que hacer es darle zapatillas viejas ni un collar en desuso: no distingue entre lo viejo y lo nuevo. Los detalles, mes por mes, están en cachorro que muerde todo.

El calendario de las primeras semanas

CuándoQué toca
Día 1Comida, cama, rincón propio. Dejarlo explorar sin visitas.
Días 2 y 3Medirle el cuello y ponerle su collar con identificación.
Primera semanaTurno veterinario: desparasitación, plan de vacunas, libreta.
Semanas 1 a 4Socialización en brazos y adentro de casa. Acostumbrarlo al collar.
Cerca de los 3 mesesÚltima vacuna del plan inicial más antirrábica.
Dos semanas despuésCalle con libertad. Primeros paseos cortos, con pretal.
5 a 6 mesesCastración, según lo que indique tu veterinaria.
6 mesesTermina la etapa de morder. Revisar el talle del collar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en adaptarse? La mayoría duerme de corrido en menos de una semana y se siente en casa alrededor del mes.

¿Puedo bañarlo apenas llega? Conviene esperar a que esté vacunado y tranquilo. Si llegó sucio, un paño húmedo resuelve.

¿Le doy la comida que quiera? Alimento de cachorro, en las porciones que indique el envase según su peso, repartido en tres o cuatro comidas diarias.

¿Cuándo empieza el adiestramiento? Desde el primer día, sin que parezca adiestramiento: nombre, rutina y premios cuando hace lo que querés.

¿Y si ya no es un cachorro sino un adulto adoptado? Casi todo esto vale igual, con más paciencia en los tiempos. La identificación, incluso más: no conoce el barrio y no sabe volver.

Empezá por lo que no espera

El turno veterinario y la identificación son las dos cosas que no conviene postergar. El resto se acomoda en las semanas siguientes, y este mapa te dice qué viene después. Mirá qué collar le corresponde según su cuello de hoy, o el collar con QR en la tienda.

Escrito por Nath, fundadora de Guapetones.